8.3.10

Sin nada que hablar

Oyendo a Regina esta mañana sentí esa energía dentro de mi (a pesar de mi desanimo matutino) que hacía que mis dedos estuvieran a punto de estallar si no escribía lo mas pronto posible.

Con unas ganas incontrolables por escribir busqué por mis pensamientos una fuente de inspiración....
Y no encontré! No tenía un tema que compartir, no tenia ninguna idea que moviera mi cuerpo hasta la computadora. Busqué y busqué... y no entendía como podía tener tantas ganas de hacerlo y no sabia como hacerlo!

Me pasaron por las cabezas cientos de temas, pero no hubo ni uno que me motivara... o era muy tonto, o muy vacío, o tal vez muy personal o muy ajeno... ninguno era adecuado.

Así que me senté frente a la pantalla y después de diez minutos comencé a escribir esto.

Es mejor que nada.